jueves, 23 de noviembre de 2017

El póker de ortografía: actividad por equipos en Secundaria (TGT o batallas de ejercicios)

Hace semanas, a través de Twitter, descubrí una nueva metodología que, aprovechando la gamificación, permitía que el alumnado realizase, desde la motivación, un alto número de actividades en un corto espacio de tiempo: la batalla de ejercicios o "TGT" (siglas en inglés para "teams games tournaments"). La dinámica puede variar en función del objetivo que se persiga. El siguiente vídeo permite conocer un poco mejor en qué consiste y cómo aplicarla:


Tan pronto como la conocí, caí en la cuenta de que podía aprovecharla al final de la unidad didáctica de la ortografía para repasar los conceptos adquiridos. Se me ocurrió así el "El póker de la ortografía" (que yo escribiría con más gusto "póquer", la verdad), en que aplico esta metodología de la manera más básica. Para ese día le planteé a mi alumnado que había de traer cinco preguntas o ejercicios diseñados por ellos relacionados con los aspectos de la ortografía que hemos repasado durante estos últimos días (diferencias entre "si no/sino", "conque/con que/con qué", "porque/porqué/por qué/por que", reglas de acentuación, etc.). En la sesión en que se aplicó, divididos por equipos, pusieron en común estos ejercicios para seleccionar las más interesantes. El punto de partida para comprender la dinámica de esta sesión es el Torneo de los equipos, actividad que desarrollo a lo largo de todo el curso: las actividades grupales, además de una determinada calificación, tienen siempre asociada una puntuación para el equipo, lo que contribuye a una mayor participación e implicación. En el "Póker de la ortografía" se iban a apostar los puntos que habían conseguido hasta la fecha, aunque yo, para aumentar el estímulo, les asigné previamente a todos cien puntos extra. Pues bien, puestos en común los ejercicios, por turnos, han ido lanzando a otros equipos sus preguntas, indicando siempre cuántos puntos se apostaban: si el equipo retado ofrecía la respuesta correcta, los ganaba y el retador los perdía; si no, se producía a la inversa. ¿Quiénes daban la respuesta? Los portavoces nombrados para esta actividad, que han sido los alumnos con un perfil o nivel más bajo, con lo que perseguía (1) una mayor implicación por su parte y (2) que el resto de integrantes se volcasen en explicarles las respuestas sobre aspectos de la expresión escrita en que, con toda seguridad, tenían dudas. Por último, si el equipo retado no acertaba la respuesta, había un turno de rebotes, de manera que todos los equipos tenían que trabajar sobre la respuesta por si acaso.


¿Mi valoración sobre la actividad? El componente competitivo ha hecho que la sesión transcurriera con una mayor implicación por parte de todo el alumnado si comparo su trabajo con el de otras sesiones menos participativas o dinámicas; una vez se formulaba la pregunta, todos se lanzaban inmediatamente a garabatear en sus cuadernos, así que ha sido una buena estrategia para repasar o afianzar los conceptos trabajados. Además, el grado de exigencia para el docente es escaso en este caso, pues el alumnado propone y resuelve los ejercicios.

Comparto algunas fotografías tomadas durante la actividad:





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