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jueves, 16 de noviembre de 2017

Apuntes con las figuras retóricas y actividad de identificación a partir de viñetas humorísticas y chistes con Plickers


Hace unas semanas creé un ejercicio de identificación de las figuras retóricas a partir de viñetas humorísticas que me funcionó tan bien que me animo a compartirlo en el blog. Previamente le había proporcionado a mi alumnado los apuntes que también adjunto, elaborados hace unos años, en los que me limité a incluir la definición, un ejemplo literario y un hipervínculo por si quieren ampliar la información o leer más ejemplos. Les pedí que los leyeran en casa, que los preparan, porque les iba a realizar una prueba. Por supuesto se sobresaltaron. "¿Una prueba? ¿Por qué? ¿Y cómo va a ser?". Ante sus quejas, fingí que cedía y les indiqué que podrían tener entonces sobre la mesa los apuntes y cualesquiera otros materiales considerasen oportunos. Pobres, vinieron con unos fantásticos esquemas, porque pensaban que iba a hacerles una prueba al uso (ingenuos). Les expliqué que iba a realizar la actividad por medio de Plickers para que pudiéramos ir comentando sobre la marcha los resultados. (En otra entrada de este blog explico el funcionamiento de esta fantástica herramienta multiplataforma, muy útil para la evaluación formativa de nuestro alumnado. Se puede consultar aquí.) ¿Por qué Plickers? Porque me interesaba que la sesión resultase amena, desenfadada, que pudiese incidir en unos u otros aspectos directamente a partir de los resultados obtenidos (y Plickers ofrece todo esto). Y por supuesto no iba a trabajar con textos que pudiesen resultar poco motivadores para el alumnado: por eso me decanté por viñetas humorísticas y chistes. Cada vez que proyectaba uno, tras dejarles unos segundos para responder, añadía más chistes, o trabalenguas, o citas de autoridad que pudiesen resultarles simpáticas (añado toda esta información en forma de tablas). Creado el clima de distensión que pretendía, les comenté que en mi adolescencia y juventud en Andalucía viví muchas ferias y pude leer muchas camisetas grupales con mensajes algunas veces muy bien elaborados, así que, con este guiño, les incluí también al final un apartado de este tipo. ¿El resultado? La clase "pasó por el aro" mucho más rápidamente al tratarse de textos coloquiales y divertidos, que nos provocaron no pocos momentos de carcajadas (soy muy fan de los chistes malos). Pero el verdadero resultado que me interesa es que muchos llegaron a manifestar públicamente que a través de estos ejemplos sí que estaban entendiendo adecuadamente algunas de las figuras retóricas más complicadas. Con esto me doy por satisfecho, confiando en que ahora les resultará más fácil hallarlas en textos literarios.

Si alguien se anima a emplear estos ejemplos en clase, espero que los disfrute. Y que se rían.